Llego a la visita de asesoramiento. Esa primera reunión donde conozco el espacio, veo cómo entra la luz, escucho lo que imaginan para su casa y empezamos a desplegar muestras, telas y catálogos sobre la mesa.
Entre medidas, consultas técnicas y decisiones de diseño, también empieza a aparecer la vida cotidiana de quienes van a habitar ese lugar.
Esta vez, la clienta era Mili, una joven de 30 años que estaba terminando de armar su nuevo departamento. Y junto a ella estaba Karina, su mamá.
Mientras evaluábamos distintas opciones para el cortinado, Mili le mostraba cada tela y cada tono a Karina, haciéndola parte de la elección. Algo que, por supuesto, también pasa mucho en nuestras visitas: las decisiones importantes rara vez se toman solos.
Y en ese momento inevitablemente pensé en mis propios padres, que siempre me acompañaron y apoyaron en cada paso importante de mi vida.
Mientras seguimos recorriendo el departamento veía también cómo Karina ayudaba a ordenar la cocina, acomodaba cosas y colaboraba con todo lo que implica una mudanza.
Porque cuando alguien está armando un hogar nuevo, no solamente está eligiendo muebles o cortinas. También hay emociones, cansancio, ilusión, cambios y personas que acompañan ese proceso desde cerca.
Ya de vuelta en el living, con las telas definidas y el proyecto encaminado, la charla se volvió más relajada. A veces sucede naturalmente con algunos clientes.
Ahí Karina me contó que se quedaba solo tres días más antes de volver a su ciudad, pero que para ella era importante estar presente en este momento de su hija de tantas decisiones y movimiento.
Me fui de esa visita pensando en todo lo que ocurre detrás del armado de un hogar. Los vínculos, las emociones y las historias que acompañan cada espacio mucho antes de que quede terminado.
Y también pensé en cómo, desde nuestro lugar, nosotros formamos parte de esos momentos.
Porque muchas veces las cortinas no son solamente una decoración más. También acompañan nuevas etapas, nuevas casas y nuevas formas de vivir.
Por eso, en LORSON CORTINAS entendemos que detrás de cada proyecto hay personas, historias y momentos importantes. Y quizás eso sea también parte de lo que hace especial a nuestro trabajo.
